Alojamientos en Marruecos

Marruecos cuenta con gran diversidad de alojamiento para turistas. Lo primero que hay que tener presente, a la hora de buscar alojamiento en Marruecos, es que la denominación “hotel” tiene una acepción muy amplia y sirve para designar a cualquier tipo de alojamiento, desde los más sencillos y humildes hasta los más lujosos y exclusivos.

Es conocido por el turismo en general y bien sabido por los viajeros que Marruecos es un país donde es muy barato alojarse; se pueden conseguir pensiones por menos de 10 euros la noche por persona. Es ésta y solo ésta -la posibilidad de bajar hasta donde uno quiera el listón de las exigencias- la razón por la que puede hacerse un viaje barato. Pero igual se puede realizar viajes en gamas medio y alta ofreciendo al viajero hoteles excelentes en todo el país.

En muy común alojarse en un Riad. típica casa marroquí que suele encontrarse dentro de la Medina, con una construcción muy similar a los patios andaluces. Los riads se encuentran solamente en Marruecos, ya que son parte de su historia. Los riads han sido, durante siglos, la residencia habitual de los habitantes de la Medina; en los últimos 30 años las grandes casas de familias numerosas que compartían cada aspecto de su vida han sido abandonados debido a la reducción de los miembros de la familia y al auge de las ciudades y luego restaurados, principalmente por europeos, en hermosos alojamientos que mantienen la arquitectura y gusto marroquí un perfecta armonía con servicios para los huéspedes. Desde la entrada principal  suele empezar un largo pasillo estrecho, previsto para conservar la intimidad de la familia, después de recorrer este podemos distinguir un patio, generalmente con una fuente en el medio y decorado con flores y plantas; alrededor de este patio se encuentran todas las habitaciones del Riad con unas ventanas hechas generalmente de madera tallada o de forja.

La arquitectura de los riads respecta la tradición marroquí utilizando elementos de la artesanía, tadelakt, Zellij (mosaicos), forja y maderas. En la planta baja se localizan habitualmente las habitaciones de uso común, como el salón de invitados, recepción y cocina, en la primera planta las habitaciones reservadas para los dormitorios. La terraza suele ser un espacio reservado para las mujeres de la casa, allí pasaban largos periodos tendiendo la ropa y charlando entre ellas, hoy en día las terrazas de los riad se han convertido en bonitos solariums para los huéspedes del riad.

Marrakech fue la ciudad pionera en aprovechar y recostruir este tipo de construcciones (casi todas datan de finales del XVIII – principios del XIX) y transformarlas en encantadores hoteless, idea que se exportó a Fez, Meknes, Rabat. Se emplazan dentro de las Medinas, lo que tiene interesentas ventajas (buena ubicación para las visitas, encanto, posibilidad de sumergirnos en sus quehaceres diarios…) e inconvenientes (difícil acceso, ruido, suciedad). Suelen tener precios altos en comparación con otros establecimientos de su mismo nivel de confort, pero los viajeros saben que lo autenticidad y la magia de estos riads vale pagarlos -la decoración de algunos riads es espectacular- la bella ornamentación que presentan muchos de ellos puede hacernos creer en otra época.

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